Una cerveza bien helada, una buena picada y los parceros de siempre: cuesta imaginar un parche mejor. Pero el Día Internacional de la Cerveza también es una buena excusa para descubrir que esta bebida puede esconder historias dignas de museo, subastas millonarias y viajes hasta los lugares más remotos del planeta. De una receta inspirada en los faraones a una lata vacía que alcanzó una cifra sorprendente, estas son algunas de las rarezas cerveceras más costosas de la historia.
Día Internacional de la Cerveza con sabor al antiguo Egipto
La primera parada de este recorrido nos lleva varios siglos atrás, hasta el antiguo Egipto. En los años noventa, un grupo de investigadores analizó los restos de una antigua cervecería egipcia y, a partir de aquellos hallazgos, varios maestros cerveceros se propusieron recuperar parte de esa historia.
Así nació Tutankhamun Ale, una recreación inspirada en la cerveza que se elaboraba durante la época de los faraones. La producción fue tan exclusiva como su origen: solo se fabricaron 1.000 botellas.
La primera de ellas se vendió por el equivalente a unos $27 millones de pesos colombianos. Una cifra capaz de convertir un brindis en todo un lujo arqueológico.

Una cerveza elaborada con hielo de la Antártida
La siguiente historia nos lleva hasta uno de los rincones más extremos del planeta. Antarctic Nail Ale fue elaborada con agua obtenida de hielo traído directamente desde la Antártida.
Además de su origen poco habitual, esta cerveza protagonizó varias subastas benéficas destinadas a apoyar la conservación marina. Su primera botella alcanzó cerca de $2,2 millones de pesos, mientras que otra llegó a superar los $4,8 millones.
Puede que no sea la cerveza ideal para pedir en cualquier tienda del barrio, pero pocas bebidas pueden presumir de haber comenzado su historia entre el hielo antártico.
La lata vacía que costó más de $420 millones
La compra más cara de esta lista tiene una particularidad: su contenido ni siquiera se podía tomar.
En 2025, una rara lata de Chief Oshkosh, fabricada durante los años cincuenta, se vendió por más de $420 millones de pesos colombianos. La lata estaba vacía, pero su antigüedad, rareza y excelente estado de conservación la convirtieron en un auténtico tesoro para coleccionistas.
Este tipo de objetos demuestra que el valor de una cerveza no siempre está en su sabor. A veces, lo que realmente se paga es la historia que la acompaña.
En este Día Internacional de la Cerveza, queda claro que el coleccionismo puede alcanzar cifras dignas de un Premio Mayor. Aunque también existen lujos mucho más sencillos: una cerveza fría, una buena picada y la compañía de siempre.
Ahora bien, si le pegaras al Premio Mayor de la Lotería de Medellín en TuLotero, ¿probarías alguna de estas rarezas o te quedarías con la cerveza de toda la vida?

Santiago Rojas es un psicólogo egresado de la Universidad Nacional de Colombia, especializado en psicología del consumidor y dinámicas socioculturales. Su interés profesional se centra en descifrar el «ADN» del apostador colombiano: qué motiva sus elecciones, desde la interpretación de los sueños para jugar el chance, hasta la lealtad a las loterías departamentales tradicionales.
Firme creyente en que la suerte debe ir de la mano con la sensatez, Santiago es un defensor acérrimo del juego responsable. Fuera de su labor como escritor, dedica tiempo como voluntario en fundaciones de desarrollo comunitario en Medellín, impartiendo talleres sobre salud financiera y bienestar mental.